miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sol y Luna


-Tienes que odiar para querer amar.- Le dijo el sol a la Luna.
- No puedo quererte sin el llanto, eso lo sabes.-
- Y yo no estoy tan lejos, cuando quieras tendrás mi luz.-
- Es tan fácil acortar las distancias con palabras, pero mientras tú, no dejas de brillar, yo llevo muerta miles de años. ¿ Y qué hago con tanta materia muerta e inservible? ¿ Qué hago con mi cara oculta? Me siento alejada del movimiento del resto de planetas. Necesito esos rayos de armonía que tan fantásticos son.-
- Estoy siempre aquí. El espacio y el tiempo no existen, sólo nuestra posición en el universo. Además mi luz es propiedad de la vida, no me pertenece a mi.-
- Ese es el trato entonces. Mientras tu malgastas la existencia produciendo, yo sueño con la inmortalidad. Desde luego, ésta no tiene sitio para tanta responsabilidad. Sin embargo, estoy condenado al abandono y a rondar mi tierra.-
- Esos tiempos en los que ambos, conjuntamente, dentelleábamos por la galaxia se largaron como el Big Bang. Tenemos el mismo origen pero nuestros destinos cada vez se alejan más. Aún así no decaigas, nuestro fin es el mismo. No brillo por mi mismo, necesito a quien dar mi luz.-
-Lo sé, intento cuidar intensamente a los míos. Lo he dado todo por amigos pasajeros, lo daré todo por ti pues sin ti, no sabría a donde ir. Deseo el día en el que brillaré sin permiso. Sólo me veo en tu reflejo.-
-Todo tiene su lugar, por eso yo también te necesito. Aunque no lo creas, yo también te necesito. El espacio es frío y oscuro, y a veces quiero salir de aquí. Tú eres ese satélite que se mantiene firme y a la vez está en movimiento. Eres capaz de olvidar tu condición de astro y te evades de este universo finito. Esa inmortalidad también la deseo yo.....pues dar calor, también tiene su precio.-
- Del error se aprende, y así será. No volveré a flaquear. Te invito a un eclipse, y a una libación. Después, brindemos por la carrera, y por un entierro feliz.

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