Tenía que salir de ahí cuanto antes, necesitaba olvidarme del asunto, entrar en coma. Fui lo más rápido que pude al “Present”.
Entonces comenzó el sueño. Licores, armas y seducción. Un local grande, que invitaba a recorrerlo, se abría ante una mente deseosa de consolación. La destrucción de los límites establecidos se realizaba comúnmente en ese bar. Tratos y negocios se cerraban a la vez que se hacían y se rompían amistades. Versos solían rondar por la cabeza de muchos de sus clientes y filósofos incomprendidos trabajaban en sus teorías, alimentándolas de la gracia de Dionisio. Las mujeres, con su luz, hacían arder las heridas de un corazón terminal y su aroma bloqueaba mi abstracción, solo había un único momento. Ese.
Al salir había bebido…había bebido demasiado. Y aún así cogí el coche, me daba igual, ya no me importaba nada. Lo arranqué.
“Y yo no sé qué seria, si pena o alegría,
o solo soledad que anda buscando compañía,
pero noche tras día siempre había en ese bar
unos cuantos que querían ver al sol resucitar”
o solo soledad que anda buscando compañía,
pero noche tras día siempre había en ese bar
unos cuantos que querían ver al sol resucitar”
Iba sin ningún destino. Recuerdo que no encontraba el tabaco. Aún así, conduje lo más rápido que pude.
“Vida insana, en su jardín crecía la manzana,
prohibida, hermana del tumor de la bebida.
Su barra era buen puerto para el barco a la deriva,
el mejor punto de encuentro para las balas perdidas.”
prohibida, hermana del tumor de la bebida.
Su barra era buen puerto para el barco a la deriva,
el mejor punto de encuentro para las balas perdidas.”
Entonces recordé que siempre guardaba tabaco de repuesto en la guantera. Fui hacía ella y conseguí rescatar un cigarro de entre los papeles. Lo encendí.
“Pero el destino es un bromista que ya no sabe reír
y este cuento no tiene un final feliz
nos cerraron ese bar y se quedó huérfano el arte
y nos tuvimos que marchar con la música a otra parte”
y este cuento no tiene un final feliz
nos cerraron ese bar y se quedó huérfano el arte
y nos tuvimos que marchar con la música a otra parte”
Solo vi durante un segundo el camión que se cruzó ante mí.