miércoles, 14 de abril de 2010

No puedo escribir.

Cuando en la ciudad solo se oye el ruido de las fábricas, en mi interior solo se escucha el ruido del hambre, hambre de conocimiento, hambre de ritmo...;pues solo, continuo escuchando el pum-pum de mi corazón. Mientras esa guerra interna entre angustia y cordura sigue sin desenlace. No veo Luz, no porque la compañia de los demás no alumbre, si no porque estoy ciego, y así camino a tientas, buscando esa música que me haga ver sin los ojos. Esa fé que antaño me hizo luchar por algo, creer ciegamente....Tan ciegamente que cuando tuve que volver a ver no pudé. No creo en el sistema, no creo en la vida que pertenece al sistema, no creo en el amor que pertenece a la vida del sistema. Otra vida más en el limbo esperando a que se me pasen los temblores.