martes, 15 de junio de 2010

Resaca..

Y me ahogo en este infierno terrenal que nos rodea. Que me ocurre si ya no me reconozco en el espejo y me hago más y más viejo. No quiero sufrir, no quiero morir, no quiero vivir ni ser feliz, solo existir. Miedo y asco en Madrid. Os, os, os, os, os ODIO. Una fiesta de disfraces y un carnaval vitalicio. Calada.....trago.....calada.....trago y entro en coma.
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Al despertar todo vuelve a ser como antes, nada cambia: estudiar y trabajar; hasta el día del sueño eterno. Exijo ese día. Ex-exijo ese día.
Y yo, y yo, y yo cuanto más me odio más me quiero y meee rayo. Ni siquiera distingo ficción de realidad, todo es falso y nada es real, pero todo es real y nada falso.
Después de este atasco mental apago el cigarro y respiro hondo. Enamorado de un recuerdo, del cual ya ni me acuerdo, esnifando polvo y oxigeno que hace que me fatigue en esta carrera por vivir y, y, y....tonto el último.
Pero no te voy a dejar atrás. Jugaremos un uno contra uno, prometo no dejar de abrazarte. Tu contra mi, yo contra ti. ¿Quieres dar vueltas de campana bajo sábanas? Deja que fluya. Haremos historia. Te quitaré la ropa tumbados en el arcoiris. Te llamaré cariño sobre un cometa. El resto que te lo cuenten las estrellas. Despertarás en tu cama mojada..de sudor. Pensarás que es un sueño y que no me volverás a ver. Así será.

Si nada existe y todo existe a la vez. Podrá ser lo que tu y yo queramos un día. Haremos de la metafísica un sentimiento más. Entonces saborearás conmigo el delicado y dulce sabor del sueño más real. ¿No es así la vida, al fin y al cabo?

"Mostrar afecto, no es costumbre en estos lugares, yo centro mi interés en los auriculares."
Roy Miranda Paniagua

martes, 8 de junio de 2010

Epicuro: Carta a Meneceo

"Nadie por ser joven vacile en filosofar ni por hallarse viejo de filosofar se fatigue. Pues nadie está demasiado adelantado ni retardado para lo que concierne a la salud de su alma. El que dice que aún no le llegó la hora de filosofar o que ya le ha pasado es como quien dice que no se le presenta o que ya no hay tiempo para la felicidad. De modo que deben filosofar tanto el joven como el viejo: el uno para que, envejeciendo, se rejuvenezca en bienes por el recuerdo agradecido de los pasados, el otro para ser a un tiempo joven y maduro por su serenidad ante el futuro. Así pues, hay que meditar lo que produce la felicidad, ya que cuando está presente lo tenemos todo y, cuando falta, todo lo hacemos por poseerla."