Un día más aqui me encuentro. En aquel parque; viendo pasar las horas, los minutos, los segundos. En esas situaciones de prestada soledad. Donde me alejo de la cárcel del día a día, para meterme de lleno en un mar al que nunca tendré miedo. Lo conozco muy bien y es cálido, y me envuelve en comodidad como la mejor de las camas despues de un buen polvo. Y aqui descubro la majestuosidad de no esperar nada, de no hacer nada. La soledad es un palacio inquebrantable del cual sólo yo tengo la llave. ¡Oh inquietante soledad, el que te busca encuentra paz, el que huye de ti recibe castigo! No hay que temerte. Los frutos de tu vientre valen más que el oro. Tu modesto abrazo sólo pide dedicación. Estamos solos tu y yo. Consigues destruir mi dolor con un sabio susurro. Cuando me dejaron de lado estuviste ahí. Cuando me dejen de lado, estarás ahí. Es infinita tu gracia. Cerrando los ojos, se apaga el universo, pequeño telón, para escenario tan inmenso. No hace falta contigo estar, solo ser.Gracias por rezar por mi. Mientras en el mundo mundano, soy tan sólo un chiflado, en tu mundo soy cuerdo. En tu mundo no me acuerdo, en tu mundo no hay futuro.
"La frases como estas, no te convierten en pensador, tan sólo es tu dolor que se manifiesta"
Juan Ignacio Guerrero.