lunes, 31 de mayo de 2010

Si lo hubiese sabido, te habría besado.

Whisky en mano, con inexpresión en mi rostro, miro nostalgicamente a través de la ventana. Pensando en tus ojos, en tus bonitas mejillas, y en tus labios. En ese último roce tan efímero y tan placentero, como el que sabe que no te va a volver a ver.
Si hubiese sabido todo esto, te habría besado.

Mientras disfrutabamos de las delicias del verano, estaba recostado sobre tu cintura y me acariciabas el pelo. Sí, lo hacías. Momentos antes me decías que una vez en lo alto del cielo, no pensabas bajar, pues ese momento guardarías. Yo te decía que te necesitaba.
Si lo hubiese sabido, te habría besado.

Con el pulso a mil y nuestros labios luchando por no separarse, nos fundiamos en una silueta infinita. Yo gemía, tu también. La tierra se quedaba pequeña.
Si lo hubiese sabido....

Es la primera vez que nos vemos después de esas largas tardes al teléfono. En lo único en lo que pensaba entonces, era que yo sabía lo que querías, era que tú sabías lo que quería. Todo giraba entorno a ese beso.
Yo te habría besado..

Nada más verte me quemé, nada más hablar contigo ardí. Siguieron más palabras, más miradas, más roces. El tiempo paraba, avanzaba, retrocedía. Así pues, te fuiste para no volver.
Fué entonces cuando me di cuenta; si lo hubiese sabido, te habría besado.

"Por eso soy adicto al amor platónico, y al placer de la nostalgia, cuando estoy solito.."
Javier Ibarra.

domingo, 30 de mayo de 2010

Málaga

Ahh.., la melodía de ese saxofón me inspira; la humedad del mar despeja mi olfato, pero de eso hablaremos más tarde.
El oleaje es tranquilo, relaja el espíritu. Al borde del mar, de un mar oscuro por el sol puesto. Así es como me siento, teniendo mucho a lo que aspirar, pero sin saber a donde ir.
La roja luna me indica donde seguir esta vez, pero dadas sus características será dificil que vuelva a ser así. Esta ciudad es parecida a mi tierra, en la orilla se encuentran pescadores ansiosos por llevarse a la boca su premio.
Pero para mi el premio no son tus labios. Mi premio es tu ser, conocerlo, respetarlo, atraerlo y después..serlo. Ese olor solo lo teneis vosotras...solo lo tenías tú. Olor a puro, a seda y a humedad. Es tan sublime ese perfume. Ahora, como hace unos años, lo vuelvo a percibir con tanta nitidez que envuelve y rocia mi ser. Lo desborda y descoloca de forma tan espectacular, que me hace ver de nuevo el mar azul y enorme. Como si hubieran encendido la luz del salón.
Quizá sea por la luna roja, quizá sea por ese olor tuyo tan excitante, quizá sea por la rubia que ahora mismo atraviesa mi garganta, pero me siento como en casa, como en mi puta casa.

30-05-2010
Malagueta.

"La actitud de los raperos me hace aborrecer, lo que siempre quise tanto.."
Juan Ignacio Guerrero

martes, 25 de mayo de 2010

Tu justificas mi existencia..

No se porque sólo puedo escribirte a ti.
Bueno sí lo se, pero será nuestro secreto.
Irremediablemente te veo en todas partes, en todas las esquinas, en la gente que no para de aparecer y desaparecer....
Me siento marcado.
Siento que estas ahí constantemente, pero no eres un ángel...no podríamos tener sexo entonces.
Me haces libre y preso al mismo tiempo, pues solo pensando en ti me elevo al máximo; hayo los límites de lo real y lo irreal.
Entonces poco importa el cuerpo, poco importa el tiempo.
Sin embargo, no puedo romper los hilos que me atan a ti.
Intentar borrarte es como intentar no respirar, acaba faltandome el aire.


"Tu justificas mi existencia,
si no te conozco no he vivido,
si muero sin conocerte,
no muero
porque no he vivido."

Luis Cernuda.

martes, 18 de mayo de 2010

Yo también...

Y aqui estoy, en uno de los lugares donde contigo alcancé el cénit antes del declive. Todo tiene un final eso esta claro, pero siempre algo permanece, tú. No ha pasado mucho tiempo, pero al fin y al cabo el tiempo es solamente aire. Más que el tiempo, lo que se ha alargado es la distancia, te creía lejos, pero me equivocaba. Siempre has estado ahí. Lo único que he visto alargarse y estirarse, es tu sombra, mi sombra, la nuestra. Infinitamente, como si de un atardecer se tratase, hasta que finalmente un manto lóbrego me consumió. Esa oscuridad sumió mi corazón, y durante un tiempo, no puede hacer otra cosa que andar a tientas, en un abismo de sentimientos y emociones étereas. Tenía miedo, y me puse mi máscara, la de la apariencia, que con tanta soltura llevan las personas puestas. Pero me ardía, no entiendo como existen personas que hasta creen que su máscara es su propia imagen. No quería verme a mi mismo. Por eso no me quedo otra que aguantar el dolor. Me di cuenta, de que no paraba de condicionarme a mi mismo, pues tenía la estupida idea de que era la única manera de camuflarme en este abortado mundo. Es el resultado de beber y fumar durante el embarazo. Todo esto sumado a tu ausencia, hizo que perdiese el equilibrio, y cayese desde de esa cuerda floja, la vida. Aún así, me salvé. Encontré una red lo suficientemente fuerte como para soportar mi peso, mi ego. Y al igual que pasa con la noche, tarde o temprano llega la luz del día. Vi un amanecer épico que hizo hasta que se me saltaran las lágrimas. Temblé, dado que hacía tiempo que no veía el sol, pensaba que esa nueva luz acabaría conmigo y me fulminaría, pero mi piel morena es experta en absorver los UVA. Mi garganta además también acepta muy bien la uva, y la cebada, y la madera....Fué entonces....cuando entre....en...ese.....verano mental y....
14/05/2010
Templo de Debod


"Yo también quiero bailar con usted, sepa que hay síntomas de inmadurez y de garrulez...."
Javier Ibarra.