lunes, 13 de septiembre de 2010

Hoy, el mundo no es un lugar cruel.

Hoy no te busco por dolor,
si no por el amor más profundo de este poeta soñador,
conseguí librarme del rencor,
a tenor de ese juicio hipócrita del corazón.

Hoy continuo en mi rincón,
en un lugar tan lejano al que no llega ni el color.
Es infinito este ascensor,
Uno por uno subo y bajo; feliz de probar de nuevo tu sabor.

En todos ellos me encuentro,
con suave viento,
ese amargo y dulce sentimiento,
del que pertenece tan bella flor.

Hoy, sencillamente es hoy,
no mañana ni ayer, ansioso de verte coser,
y volver y volver a ver,
ese enjambre tan tedioso, que sólo se deja hacer.

Hoy, no quiero ni más ni menos,
bueno sí, quiero más, de ti y de ella,
bella diosa cual doncella, que me ayuda
como pocas, a conversar con la botella.

El mundo es un lugar cruel, pero sin él,
no hubiese querido arrancarme la piel,
y encontrar, debajo sin buscar,
a un vulgar niño, que desea jugar.

Yo pienso ser un loco,
como pocos, como todos,
¿cómo tú?, no,
sin un lugar, si no, con un destino.

El mundo es un lugar cruel, pero hoy no,
vacio sobre el papel, pero lleno de vino.


"La profundidad del cuento,
la moraleja del momento,
la intensidad del tiempo,
sentir tu vida, los sentimientos..."
Adrián Ramirez del Río.