He de reconocer, que no era la primera vez que unos ojos tan azules calaban tan dentro de mi, pero en los suyos se vislumbraba un océano infinito en el que seguramente se habrán perdido una gran cantidad de hombre y mujeres. Era magníficamente más atractiva de cerca y poseía un campo gravitacional que hipnotizaba y atraía a cualquier persona a conocerla. Cuando me encontré frente a ella daba la sensación de que me estaba esperando.
-Hola.-
-Me llamo Dani, ¿quieres tomar algo?-
-Un bourbon.-
No podía dejar de mirarla mientras nos servían ambas copas. Ella miraba curiosamente de un lado a otro mostrándome la gran feminidad que poseía.
-¿Un bourbon...? Vaya, no hay demasiadas mujeres que sepan saborear un buen whisky.-
-Entonces, no habrás conocido a muchas.-
-¿Eso te lo ha dicho tu instinto?-
-¿Entras siempre así?-
-No...Eres tú. Has entrado como cualquier otra, como cualquier mujer. Te he visto y he pensado que a lo mejor podríamos pasar la noche juntos. Me he acercado y en cuanto me has mirado he pensado: ¡Ojala pasemos la noche juntos! Instantes después, que lo mejor sería coger el coche y pagar dos señoritas para que me fatiguen esta noche y mañana no acordarme de lo que me han prometido tus ojos.-
-¿Y qué te han prometido?-
-Un viaje.-
-¿Y cuál es el problema?-
-No sé cómo acabará.- Después de unos instantes de vacilación continuó.
-Tu instinto no te falla para nada.- Rió- Veo que sigues tan encantador como siempre.-
-¿De qué te conozco?-
-Eso tardarás en comprenderlo. Tú y yo ya nos hemos conocido. Soy Lucía.-
¿Un viaje hacia el centro del universo, o hacia fuera? ¿En ambos sentidos, tal vez?
ResponderEliminarAtracción e intriga... una increíble Lucía.
Sí, tío... el flow también se esconde entre los rincones de la prosa... Y por cierto, el día que me digas que escriba la contraportada de tu libro, me correré xD
ResponderEliminar